|
|
El marcianito.
En nuestro Universo hay varios planetas, entre ellos Marte. Algunos científicos dicen que ahí no hay vida, mas yo sé que sí, pues tengo un amigo que de allá viene.
Mi amigo se llama Gitsilín. Llegó ayer a la Tierra. El vive muy contento en Marte, pero siempre fue muy inquieto. Un día sus papás se lo llevaron a pasear en una nave muy moderna, para viajar hacia la Luna, los asteroides y la Tierra.
Gitsilín es muy curioso, así que cuando vio que en la Tierra también había habitantes, sintió unas ganas enormes de conocerlos.
-Papá, papá -habló emocionado-. ¿Podemos hacer aquí una escala?
-Hijo, es muy difícil. Ya nos hemos tardado mucho, tu mamá y yo debemos regresar a nuestro trabajo como fabricantes de antenitas para marcianitos.
-Mami -insistió Gitsilín-, dile a pa que sólo un ratito.
-¿Para qué quieres parar en la Tierra? -preguntó la mamá.
-Es que quiero saber a qué juegan los niños.
-Bueno -concedió el papá-. Nos detendremos 35 minutos y medio.
Cuando la nave aterrizó, Gitsilín se apresuró a conocer gente. Por casualidad yo me encontraba por ahí y fui la primera persona a quien vio. Gitsilín es un marcianito muy simpático, así que pronto nos hicimos amigos y lo llevé a conocer a algunos niños, aunque con tan poco tiempo como tenía permitido Gitsilín, pues no pudo aprender muchos juegos, ya que tenía que regresar a su platillo volador.
¿Y qué creen? Cuando llegamos al sitio convenido... ¡la nave no estaba!
Gitsilín se asustó mucho, pero yo le dije que tuviera calma, que sus papás no se iban a ir sin él; mientras tanto, nos pusimos a jugar muy contentos al bote pateado.
Transcurridos unos cuantos minutos, de pronto aterrizó la nave.
-Ah, perdón, perdón -exclamó el papá-. Tuve que llevar a mi esposa a comprar un refresco de cola, ya que con tanta publicidad, que hasta Marte llega, tenía muchas ganas de probarlo. ¿Y tú qué hiciste, hijo?
-Papi, papi, ya conocí algunos niños de la Tierra y la Abuelita me enseñó juegos.
-Gracias, Abuelita -declaró el papá-, por acompañar a mi hijo. De premio, te voy a dejar este peluche, que es igualito a Gitsilín.
Y me dejó un muñeco de Peluche verde que me acompaña siempre.
FIN
|
|
|
|
Cuentos de la abuelita:
Un milagro más.
Chuchiux pluma silenciosa.
El pobrecito cero.
Día de las Madres.
Rorro.
Raux.
Y había otro rey...
El marcianito.
La muñeca sin cabeza (Bambo Blu).
El miedo de Lupita.
La hermosa falda de Jane.
Ranicienta.
Los patitos.
La letra viajera.
La muelita triste.
Jorge y el caballito.
La niñita preguntona.
|
Dibujos enviados por los niños de México:
Kathya,
5 años, Cosoleacaque, Veracruz
Moramay,
7 años,
Ciudad del Carmen, Campeche
Carolina,
11 años,
Ciudad del Carmen, Campeche
|
Cuentos enviados por los niños de México:
La gorra mágica
La primavera llega a la ciudad
Nain, 5 años, Cosoleacaque, Veracruz
|
|